Un Sueño que se Transformó en Vida
Emprender con el corazón
Muchas veces me preguntan si no era «tarde» para empezar un negocio propio. Mi respuesta es siempre la misma: la magia no tiene reloj. Hoy, a mis 42 años, miro hacia atrás y agradezco haberme animado a transformar mi pasión de la infancia en mi sustento diario.

Ser artesana independiente me permite conectar con personas que, al igual que yo, buscan algo más que un objeto decorativo; buscan una conexión con lo fantástico. Gracias por apoyar este microemprendimiento y ser parte de estos 8 años de trayectoria en el mundo de los duendes artesanales.